PONTE METAS CLARAS Y TRABAJA CON CONCIENCIA

Cuando empecé a hacer ejercicio, me puse muchas metas. La primera: trabajar el pecho. Era completamente plano. (Sí, seguí un protocolo).

Después pensé: "Voy por los abdominales". Entrené el abdomen tres veces por semana durante un año completo… ¡y nada! Fue entonces cuando entendí que si no cambiaba mi alimentación, nunca iba a ver resultados. Eso fue en 2004.

Al darme cuenta de esto, supe que no sería fácil. Para lograrlo, tenía que dejar muchas cosas que me encantaban: pan en exceso, galletas, cócteles, piña colada, Malibu con piña, Nestea, Doritos, gomitas, chocolate blanco... y la lista sigue.

Entre 2004 y 2012 fui intermitente con la buena alimentación. Al principio me costó muchísimo. Sin embargo, cuando finalmente logré un equilibrio, los resultados comenzaron a notarse. Pero había un problema…

Comía bien un mes, y los siguientes dos meses no. 🙃 Esto me mantenía atrapado en un círculo vicioso que parecía no tener fin. Hasta que un día decidí: “Mi meta es mantener los abdominales todo el año”.

Fue un gran desafío porque, en un principio, todo lo hacía por razones superficiales. Pero cuando cumplí 30 años, algo cambió en mí. Empecé a tomar consciencia de lo que realmente significa cuidar mi salud.

De joven cometí muchas locuras por desconocimiento. Gracias a Dios, nunca crucé ciertos límites, siempre conservé un grado de consciencia. Con la madurez, entendí que mi cuerpo es el reflejo de mi estado de conciencia. Fue entonces cuando comencé a hacer las cosas de manera diferente.

Empecé a estudiar el funcionamiento del cuerpo humano y la mente. Descubrí cosas increíbles que me llevaron a donde estoy hoy.

Ahora llevo una alimentación balanceada y practico diferentes actividades deportivas, no solo gimnasio. Aprendí a disfrutar más el presente, sin obsesionarme por cómo quería verme en el futuro. Y fue en ese momento cuando todo cambió.

Empecé a trabajar de mí, para mí, y no para buscar aceptación social. Enfrenté mis puntos más débiles, me propuse nuevas metas y prioricé mi bienestar emocional.

Hoy no te voy a decir que tengo todo bajo control, porque el control lo tiene Dios. Como ser humano, hay cosas en las que sigo trabajando, pero ahora lo hago desde la calma y la paciencia. 🙏🏻

Si estás pensando que una transformación sucede de la noche a la mañana, te estás preparando para la frustración. No funciona así.

La clave es ser constante y paciente. Trabaja en tu disciplina, y te aseguro que tu vida cambiará. 💫💙